IoT y Aprendizaje Colaborativo. Futuro y presente.

Actualmente vivimos un momento de gran interés por la inclusión de inteligencia en todo lo que nos rodea. Hablar de IoT dentro de la educación es abrir una interesante puerta a la personalización efectiva y eficiente del proceso de Enseñanza-Aprendizaje. Hablar IoT es introducir un feedback efectivo de todas las tareas que realizan estudiantes y docentes. ¿Cómo hacerlo? IoT conlleva dotar a todo elemento de nuestro entorno de inteligencia sensitiva y/o activa. Inteligencia que está centrada en cuatro elementos físicos: sensores, procesadores, comunicación y actuadores. Además, deben trabajar unidos y coordinados de forma inteligente por medio del software adecuado.  El conjunto debe ser prácticamente invisible a los usuarios y desarrollen los dos tipos de inteligencia antes nombradas:

  • La inteligencia sensitiva permite recoger datos, filtrarlos, formatearlos y enviarlos a un servidor que los almacena y posiblemente, los utilice para tomar decisiones. Por ejemplo, podemos utilizar sensores de temperatura para recoger datos de la temperatura corporal de nuestros estudiantes y así poder determinar posibles disfunciones anímicas durante nuestras clases. Si un número considerable de alumnos muestran una temperatura relativamente baja, podemos pensar que están es estado de somnolencia y tendremos que actuar antes de que se duerman. El conjunto de datos recogidos durante un curso, nos permitirá encontrar patrones de actividad/pasividad, que pueden ser interesantes.
  • La inteligencia activa permite que un elemento cotidiano responsa de forma activa a las condiciones que le rodean. Por ejemplo, podríamos pensar en dotar a los pupitres tradicionales de una tablet de gran tamaño, pantalla que permitirá una interacción cognitiva más fluida por medio de la imagen, vibración, colores, sonido, patrones de actividad, etc.
Podemos encontrar interesantes vínculos a desarrollar, como pueden ser los que permiten la adaptación a las circunstancias de los entornos de Enseñanza-Aprendizaje. Factores como pueden ser la iluminación, sonido, actividades, dinámicas, etc, pueden ser reguladas de forma automática o semiautomática, por medios de Inteligencia Ambiental. Tendríamos, por lo tanto, la posibilidad de crear entornos ambientales inteligentes, adaptados a la enseñanza.



¿Cómo podemos relacionar el Aprendizaje Colaborativo con un Entorno Inteligente de Aprendizaje? ¿Qué podemos esperar de este entorno? Se puede pensar en delegar una parte sustancial de la organización y control del trabajo colaborativo en este entorno. Por ejemplo la organización del trabajo a realizar por el grupo y el control del desarrollo del mismo. de esta forma, el entorno podría adaptarse a lo que se está realizando en cada momento y además, enviar alertas cuando se detecten disfuncionalidades.

Con el planteamiento realizado hasta el momento, uniríamos el proceso de Enseñanza-Aprendizaje a lo que se denomina Big Data y con ello, se podría pensar en desarrollar dinámicas de Aprendizaje Colaborativo realmente innovadoras y motivadoras. ?Algunos ejemplos?
  • Comunicación directa entre la superficie inteligente de la mesa del estudiante y la pizarra del docente.
  • Juegos serios basados en la interacción personal o por grupos de estudiantes
  • Interacción del entorno con los dispositivos móviles que puedan disponer los estudiantes.
  • Reportes de actividad en tiempo real, con la posibilidad de un seguimiento de situaciones problemáticas
  • Integración de ebooks, escenarios, video, etc
  • Planteamiento ubicuo de tareas a realizar por los estudiantes y los docentes
  • Optimización y personalización de las actividades
  • Atención inmediata ante los problemas
El campo de oportunidades de I+D+i asociada a la interrelación de IoT y Aprendizaje Colaborativo, se abre ante nosotros.

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